Fintech: un reto para las leyes y para la abogacía

Fintech: un reto para las leyes y para la abogacía

Se debe asumir la tarea de encuadrar las operaciones fintech dentro del marco regulatorio existente y de empaparse de la nueva regulación que se empieza a generar. / Unsplash, David Dvořáček.
13/12/2021

PorGabriela Salazar Torres


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Si las tecnologías de la información se han venido aplicando a los servicios financieros desde hace aproximadamente 150 años, ¿por qué hoy adquiere relevancia la industria fintech?

El término fintech proviene de la fusión de las palabras ‘financial technologies’ o ‘tecnologías financieras’ y hace referencia a las soluciones y herramientas de tecnologías de la información con las que se prestan servicios financieros, pero de manera más eficiente. 

En esencia, con las fintech,personas y empresas tienen un mejor manejo de sus finanzas, desde la comodidad de sus computadoras o teléfonos inteligentes. La industriafintech está revolucionando al mundo financiero, pero también el legal.

El crecimiento de esta industria ha dado lugar a que los reguladores, a nivel mundial, empiecen a promulgar leyes y ordenamientos aplicables tanto a las entidades que prestan estos servicios como a los servicios mismos. Esto ha sido un reto para la abogacía, pues se debe asumir la tarea de encuadrar las operaciones fintech con los marcos regulatorios existentes y, a la vez, empaparse con las nuevas regulaciones que se empiezan a generar en torno a estas entidades y servicios.

Sobre la evolución de esta industria cabe mencionar que, aún antes de que se acuñara su término, desde hace años ya se usaban tecnologías de la información para facilitar la prestación de ciertos servicios financieros. Por ejemplo, a partir de 1844 el uso del telégrafo, que fue la primera tecnología que hizo posible la comunicación a larga distancia, abrió la posibilidad de que los miembros de la Bolsa de Valores de Nueva York (New York Stock Exchange NYSE) participaran en otros mercados, como la Bolsa de Filadelfia y, posteriormente, permitió que brokers de Nueva York y de Londres pudieran intermediar con valores de ambos mercados. Desde entonces, los prestadores de servicios financieros han hecho uso de diversas tecnologías de la información para dichos servicios, un ejemplo común son los cajeros automáticos y las transferencias electrónicas de dinero. 

Entonces, si las tecnologías de la información se han venido aplicando a los servicios financieros desde hace aproximadamente 150 años, ¿por qué hoy adquiere relevancia la industria fintech? Lo que había ocurrido, hasta hace algunos años, era que si bien el sector financiero tradicional utilizaba tecnologías de la información como herramientas para hacer más eficiente su operación y con ellas dar un servicio más ágil y seguro a sus clientes, su modus operandi, costos, tiempos de atención, entre otros, conservaban un esquema tradicional. Es decir, seguía existiendo la necesidad de acudir a sucursales para la gran mayoría de las transacciones, los trámites ante dichas instituciones solían tomar mucho tiempo y ser engorrosos.  

Con la digitalización de gran variedad de productos y servicios, la evolución de las tecnologías de la información y de la necesidad de crear nuevos modelos financieros más amigables para el cliente (en cuanto a inmediatez, costos, procesos) surgen nuevas tecnologías digitales pero también emprendedores que empiezan a ofrecer servicios financieros complementarios a los tradicionales, a través de plataformas de internet o de aplicaciones móviles que revolucionan el mercado y abren espacio hacia una mayor inclusión financiera, abaratando costos y eficientando tiempos para los usuarios.

Este sector ha tenido un crecimiento muy importante dentro del ecosistema de las startups, aquellas empresas emergentes que usan —de forma intensiva— la tecnología dentro de su operación con modelos de negocios novedosos, escalables y, en ocasiones disruptivos, que operan inicialmente con costos mínimos y que se fondean de inversionistas privados o inversionistas ángeles para escalar su modelo de negocio de manera acelerada. En este sentido, vale la pena mencionar que las startups también están teniendo un auge muy importante y que las y los abogados están teniendo una participación activa en la implementación de estrategias de creación y asesoría, especialmente en el levantamiento de financiamiento.

Un rasgo importante de la industria finteches que está altamente orientada a las necesidades de sus clientes. En vez de tener enfoque en los productos ofrecidos, las empresas fintech buscan mejorar y automatizar procesos alrededor de la experiencia del cliente, al ofrecer un alto grado de transparencia en sus operaciones, costos y beneficios, lo que ha conseguido generar mucha confianza y lealtad en sus usuarios.  

En este contexto, la incorporación de herramientas legaltech está siendo fundamental para lograr una mejor experiencia del usuario de los servicios fintech, tanto por lo que hace a la celebración de los contratos que documentan dichos servicios, como por lo que se refiere a aspectos de seguridad de la información y uso de métodos de autenticación. 

Los servicios que prestan las empresas del sector fintech pueden ser muy variados, comprendiendo desde pagos electrónicos o transferencias electrónicas, plataformas de financiamiento colectivo, operaciones con activos virtuales (como criptomonedas), otorgamiento de créditos, hasta asesoría financiera y administración de finanzas personales y corporativas, entre otros. 

Toda vez que los servicios financieros tradicionales suelen tener una regulación especial en cada país, en un inicio el sector fintech tuvo que adaptarse a las leyes aplicables correspondientes, pero al detonarse su crecimiento, los países han tenido que adecuar su regulación de acuerdo con su actividad. 

Países como Reino Unido, China y México han promulgado nuevas leyes para regular tanto a las actividades como a los participantes de este sector, mientras que otros países como Estados Unidos han llevado a cabo modificaciones a las leyes ya existentes, a fin de proveer un marco regulatorio adecuado. En contexto, adecuado sería que, por una parte, se delimiten las actividades de las empresas de tecnología financiera y, por otra parte, que se proteja a los usuarios y se establezca un régimen de prevención de lavado de dinero, de seguridad de la información, de seguridad tecnológica y de políticas de privacidad, entre otros aspectos relevantes. 

Se destaca que México es el primer país de América Latina que promulgó una ley para regular al sector fintechen el año de 2018, mientras que países como Colombia, Perú y Brasil han implementado cambios regulatorios para este sector.

Adicionalmente, considerando el dinamismo de esta industria, países como Reino Unido, Holanda, Singapur, Australia, Malasia, Hong Kong y Canadá, y en Latinoamérica países como México, Brasil, Colombia y Perú han establecido un marco denominado sandbox regulatorio para que las soluciones o los productos disruptivos financieros puedan ser probados mediante la obtención de autorizaciones temporales y la supervisión de organismos regulatorios de cada país.  

La industria fintech tuvo un rol importantísimo en el año 2020, durante la pandemia del COVID-19, proveyendo de herramientas para la realización de transacciones financieras vía remota, en circunstancias en las que otras instituciones financieras que requieren de una presencia física para operar, se vieron muy limitadas en sus actividades. Esto pone de manifiesto que esta industria está revolucionando el sector financiero, con lo que, además, está empezando a establecer importantes alianzas estratégicas.

La invitación es a seguir la evolución de las fintech, pues esta industria podría darnos claves sobre el camino que seguirá el legaltech como el siguiente gran hito en la industria de la tecnología que, al ser aplicada a los servicios que tradicionalmente pudieran ser considerados como exclusivos, democratiza la experiencia.

*Gabriela Salazar Torres es integrante de ALIL y socia fundadora de RNMS Abogados.

FUENTE: lexlatin.com