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Fusilamiento de Ignacio Aldama Abogado e insurgente novohispano que participó en la guerra de la independencia de México

“Al conmemorar cada año el inicio de la gesta de independencia, los mexicanos reafirmamos los valores de libertad, soberanía del pueblo, justicia e igualdad, que enarbolaron los héroes insurgentes, y que siguen siendo valores que guían e inspiran a México como nación.”Mabel Gómez OliverEmbajadora de México ante Marruecos   

Ignacio Aldama, es fusilado el 20 de junio de 1811 en Monclova, Coahuila. Fue un abogado e insurgente novohispano quien junto a personalidades como su hermano Juan Aldama, Josefa Ortiz de Domínguez, Ignacio Allende, Miguel Hidalgo y Costilla y Miguel Domínguez lograron llevar a cabo el movimiento armado que daría fin al mando de la corona en la Nueva España. Participó en la guerra de la Independencia de México[1].

El insurgente Ignacio Aldama nació en medio de una familia criolla el 7 de mayo de 1769 en San Miguel el Grande, ahora San Miguel de Allende, Guanajuato. Comenzó sus estudios en su estado natal para más tarde mudarse a la Ciudad de México en donde logró obtener su título como abogado, pero tiempo después decidió regresar a Guanajuato y dedicarse a la agricultura y el comercio.

Debido a que comenzó a sentir un gran descontento hacia el mandato de la Corona española y su hermano Juan Aldama se desempeñaba como capitán de regimiento del ejército virreinal y también como uno de los miembros de la Conspiración de Querétaro, Ignacio decide unirse a su hermano al movimiento de Independencia y es así como ingresó a las juntas de la segunda conspiración de Querétaro. El 16 de septiembre de 1810, se encontraba en Aculco, Guanajuato, cuando se enteró de que la conspiración había sido descubierta. Regresó a San Miguel el Grande, donde preparó a sus adeptos para recibir a Miguel Hidalgo que lo nombró presidente del ayuntamiento, motivo por el que el Colegio de Abogados lo dio de baja. Ignacio Aldama logra instaurar el primer gobierno insurgente y reconoce el liderazgo de Miguel Hidalgo, además de apoyar el movimiento armado suministrando alimentos a las tropas insurgentes e interceptando cargas de pólvora que se dirigían a las minas de Zacatecas[2].

Posterior a la derrota en Aculco, Miguel Hidalgo nombra al insurgente Ignacio Aldama como embajador en Estados Unidos para que éste solicitara apoyo económico y la compra de armas, sin embargo, en marzo de 1811 estalló en el norte de México una contrarrevolución dirigida por el sacerdote José Manuel Zambrano, quien al saber que Ignacio Aldama se encaminaba al norte del país, lo detuvo en Bejar, remitiéndolo prisionero a Monclova, en Coahuila, lugar donde se le instruyó proceso sumario y se le condenó a muerte[3].

Al concluir la guerra de Independencia, en 1821, el nombre de Ignacio Aldama fue inscrito con letras de oro en el recinto de la Cámara de Diputados.

FUENTE: cndh.org

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