"Persecución de delitos problema grave en México"

El Sistema de Justicia Oral en México es visto como una mala mezcla del que se aplica en Estados Unidos con el de algunos países de América Latina, así lo consideró el Mtro. Alonso Beceiro Vigueras, al explicar que el escenario político-económico-social del país es el indicado para su implementación y, en su lugar, se debió generar un híbrido del sistema tradicional y el actual.

Como especialista en Derecho Penal comentó que algunos delitos de alto impacto han crecido exponencialmente. Incluso, hay otros que poco a poco han regresado al catálogo de graves y ahora son considerados de prisión oficiosa. No obstante, llamó a incorporar otros crímenes en este esquema, ante el impacto que generan.

“Creo que los delitos de fraude y abuso de confianza tendrían que ser considerados de prisión oficiosa cuando son montos muy altos o existen gran cantidad de víctimas, porque, si no, a quién se logra capturar e iniciar un procedimiento se le da el beneficio de salir bajo caución de inmediato y, con la cantidad de recursos económicos que tiene, se corre el riesgo de que se fugue, como ocurre actualmente”, reconoció.

El socio fundador de Grupo Beceiro expresó que México carece de estructuras para asegurar que a una persona que se le dictó libertad bajo caución se le mantenga en el país, pues fácilmente llegan a la frontera evitando así una posible detención, haciendo evidente el mal funcionamiento de la alerta migratoria y convirtiéndose en un problema grave para la justicia. Caso contrario a lo que ocurre en países de primer mundo al contar con grandes plataformas policiacas que pueden localizar a un individuo por cualquier medio y así evitar su salida del país.

“Se requiere una legislación más agresiva, no podíamos adoptar un sistema tan garantista como lo incorporaron en un momento otros países, porque nosotros no contamos con la estructura para garantizar que las personas que salieron bajo caución, o cualquier otra figura, puedan volver a ser presentadas y localizadas”, explicó.

Por otra parte, Alonso Beceiro criticó a quienes aseguran que no hay un Estado de Derecho, aunque sí dejó claro que hay zonas particulares del país donde se ha visto violentado, incluidas a las propias instituciones, a consecuencia de los cárteles de droga.

“Es muy difícil controlar un territorio tan extenso, más aún cuando nuestro vecino es el mayor consumidor de estupefacientes. Controlar todo el territorio nacional es una labor titánica, entonces es muy fácil decir que en México hay una ausencia del Estado de Derecho; lo que hay es un impedimento material humano superable en algunas zonas del país”, aclaró.

Concluyó que, a pesar de contar con un buen Sistema de Justicia Penal, existen diferencias en la persecución de delitos, en las propias autoridades y en la readaptación social. Esta última, dijo, es un severo problema en las cárceles mexicanas que son consideradas escuelas del crimen donde los internos aprenden nuevas técnicas para delinquir.