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El que se enoja pierde

El que se enoja pierde

Lo sucedido entre Will Smith y Chris Rock en la pasada entrega de los Premios Oscar es una muestra de lo que cualquier persona puede experimentar cuando la ira nubla su pensamiento y lo arrastra a realizar acciones violentas, que luego acaban en un profundo arrepentimiento cuando esto trae consecuencias.

La naturaleza humana es así, ya que, según el neurocientífico estadounidense Doug Fields, todos estamos programados para la violencia y tenemos la capacidad de ser violentos.

Fields, quien también es encargado de la Sección de Desarrollo del Sistema Nervioso y Plasticidad del Instituto Nacional de Salud en Maryland, explicó que, cuando la persona pierde los estribos, no se produce un pensamiento consciente y se actúa de forma visceral.

El especialista, quien hizo un estudio detallado de las acciones violentas, apunta a que esa capacidad de reacción se encuentra en una parte inconsciente del hipotálamo y que necesitamos la violencia como especie para protegernos a nosotros mismos y a nuestros seres amados.

Lo curioso del caso, dijo, es que esto es más susceptible en hombres que en mujeres, pues ellas utilizan más su hemisferio izquierdo para analizar los efectos de un posible ataque. De ahí que se explique el porqué Will Smith decidió abofetear a Rock en defensa de su esposa Jada, quien sólo expresó su enojo cerrando sus ojos ante los malintencionados comentarios de Rock.